SE FUERON EN 2017. VIVEN POR SIEMPRE EN SAN FELIPE.

Dos mujeres, tres hombres; unos nacidos en pueblo, otros llegaron y lo hicieron suyo. Cinco personas adultas en total partieron al viaje eterno en el año 2017. De todos y cada uno de ellos se guardan bellos recuerdos porque fueron a diario, parte de la vida cotidiana y viven por siempre en el recuerdo de sus familiares y amigos.

Arminda Ochoa Quintanar.
Hija de Esperanza Agustina Quintanar y Carlos Ochoa Espinoza. Nació en San Felipe el 2 de febrero de 1947. Falleció el día lunes 15 de mayo en Magdalena de Kino, Sonora, en donde descansa eternamente. Mujer callada, prudente y educada, Minda amó profundamente a sus padres, hermanos y sobrinos. Se fue de San Felipe por razones de vida, pero quizá nunca se olvidó de su pueblo.
Cármen Hernández Martínez, Carmelito.
Según dato tomado de su credencial de elector, nació el 28 de julio de 1936, presuntamente en Batopilas Chihuahua. Falleció en la noche del miércoles 19 de abril, luego de enfrentar y aguantar un largo y difícil periodo de enfermedad que los años traen y que con nada se cura. Todo un personaje en el pueblo, Carmelito falleció alojado en Baviácora, municipio al que curiosamente llegó en los años 60, primero a laborar en la construcción de la carretera con la Cytasa y luego en las minas de El Jaralito. Pero Carmelito se hizo más de San Felipe, de El Jojobal y de El Ranchito.
Julián Ugalde Velarde.
Hijo de María Jesús Velarde Yescas y Juan Ugalde Álvarez. Nació en Ensenada, Baja California, el 16 de febrero de 1946. Falleció el jueves 28 de septiembre de 2017 en San Felipe. Junto a su familia, Julián amó profundamente a su pueblo, al que llegó e hizo suyo desde el trabajo en labores mineras que abrazó con pasión y entrega, al igual que el béisbol en tiempos llaneros, con la broma, la anécdota, el disfrute de las fiestas y la música. Cumplió además con responsabilidades como ciudadano y como funcionario municipal.
Carmela Quintanar Luna.
Hija de María Jesús Luna y Alfredo Quintanar. Falleció en Mesa, Arizona, la noche del viernes 13 de octubre de 2017. Estuvo un poco distante de su pueblo en los últimos meses, obligada por la situación de enfermedad y de estar con cuidados y atención de familia. Alegre, risueña, saludo a flor de piel, vecina amiga, con profundo amor por el pueblo de sus antepasados. Su partida deja atrás los días bonitos y la mirada desde la banqueta de su casa, cuando el bullicio en la plaza en tiempos de fiestas y celebraciones; los afanes religiosos, las visitas al panteón y las juntas del Ejido.
Héctor Félix Quiroga.
Nació en San Felipe el 6 de septiembre de 1936. Falleció en Hermosillo, en la mañana del jueves 19 de octubre de 2017. Sus padres fueron Francisco Félix López y Carmen Quiroga Nevárez. Héctor se contó entre las personas del San Felipe del ayer, con largos sueños de gambusinaje que continuarán sin perderse en las interminables praderas del creador. Se recordará su peregrinar por el monte buscando metales, haciendo bacanora, siguiéndole la pista a un venado o un jabalí…
DESCANSEN EN PAZ
Pueblos del
Río Sonora