A LA BARDA PARA SIEMPRE EL NÚMERO 27 GIGANTE, DE TOÑO MUNGARAY

2016 es la última temporada de participación del valioso jugador José Antonio Mungaray Andrade

En el béisbol, cuando es retirado y se coloca simbólicamente en la barda el número que por siempre ha portado en la espalda de su franela deportiva un jugador activo, inmediatamente se piensa en el retiro; que ya se va, que está a punto de cerrar su ciclo después de años y años de participación con un mismo equipo y con un mismo fin.

Es el caso del versátil jugador José Antonio Mungaray Andrade, que después de 23 temporadas, -la primera como novato con poca participación en 1993- dirá adiós a su equipo Gigantes una vez que finalice la edición número 46, en marcha desde el mes de enero de este 2016.

Y claro, “nada sería más satisfactorio que irme ganando un nuevo campeonato”, ha comentado el jugador, ahora que su equipo está pasando por un buen momento y se ha metido de lleno en la pelea ubicándose entre los primeros cuatro con mejor desempeño y con posibilidades de ir más allá de los playoff.

El pasado domingo 20 de marzo, en el primer encuentro de la doble cartelera que los Gigantes sostuvieron contra los Halcones de Bánámichi, en presencia de familiares, amigos, autoridades y afición de San Felipe, el número 27 que siempre ha utilizado el pelotero zurdo, jardinero central e izquierdo, y por muchos años primer bat en la alineación, fue retirado en el estadio “Miguel A. Quintanar Méndez”.

En un partido trasmitido en vivo por Telemax, el momento emotivo para el jugador y para el público llegó antes de jugarse la parte baja de la séptima entrada, cuando el equipo Gigantes estaba bajo en el marcador dos carreras a una.

En lo que el conductor de la breve ceremonia presentó a las autoridades municipales, a los familiares cercanos y dirigencia de la Liga, los compañeros de equipo se trasladaron a lo profundo del campo central, justo donde se ubican también dos números retirados del equipo Gigantes: el 12 de Miguel Angel Quintanar Méndez y el 00 Efraín Ballesteros Andrade, dígitos que ya nadie porta en el equipo desde el año 2005.

Acompañaron en ese momento al jugador, instalados a un costado del home, su madre Irma Andrade Estrada, su esposa Griselda, sus pequeños hijos José Antonio y Diego Alberto; su hermano Carlos Francisco, la presidenta Municipal Delfina Ochoa, el presidente de la liga del Río Sonora Carlos Villa Quijada y su ex compañero de equipo y cuyo nombre lleva el estadio Miguel Quintanar Méndez.

Una rápida semblanza inició con el recordatorio de que han pasado 23 años en los que un jugador se integró como muchos, a esperar oportunidades en el equipo Gigantes de San Felipe. No pasó mucho tiempo, si acaso una temporada, para que desde entonces, años 1993- 1994, se consolidara como pieza fundamental en la novena de este conjunto.

De ahí para delante se convirtió en un “jugador de empuje, de voz de ataque, de lucha, consistencia y perseverancia. Un pelotero versátil y seguro en el jardín central, o en el izquierdo; un primer bat aguerrido, difícil de dominar; un bateador oportuno en cualquier alineación, en suma, en un jugador que todo manager desea tener”.

No se podía dejar de recordar que Toño Mungaray también fue pieza fundamental para el campeonato que los Gigantes obtuvieron el año 2006, que como todos, gozó y festejó con gran intensidad y alegría.

“Seguramente te irás como jugador del equipo, pero tu corazón, en el que late la pasión por el béisbol seguirá aquí, como ese número que con tanto cariño, resultados y pasión deportiva has portado”, se escuchó en el sonido local, con un reflejo de entre tristeza y satisfacción en la cara del homenajeado.

Seguidamente en medio de una emotiva ovación se retiró la cubierta que permanecía sobre el número 27 en la barda del jardín central. En el mismo momento, una lona con fotografías del jugador en acción se colocó a un lado del número con la siguiente inscripción:

Toño: ¡Felicidades y gracias por ser un Gigante de 23 temporadas!

Antes de las felicitaciones, incluidas las de los jugadores visitantes, la Presidenta Municipal dio lectura y entregó al jugador una placa-reconocimiento que dice así:

EL H. Ayuntamiento, el Club de béisbol Gigantes de San Felipe, afición y seguidores honran y reconocen a:

José Antonio Mungaray Andrade

Por su trayectoria y desempeño deportivo a lo largo de 23 temporadas con nuestro equipo representativo en la Liga del Río Sonora.

Este testimonio se entrega en la ceremonia de retiro del número 27 que ha portado nuestro jugador.

¡Felicidades Toño, muchas gracias por tu esfuerzo deportivo y entrega al equipo!

Atentamente:

Delfina Lilian Ochoa

Presidenta Municipal

2015-2018

San Felipe de Jesús, domingo 20 de marzo de 2016.

Decisión histórica

El juego en disputa se reanudó. Nada pudo ser más halagador para el homenajeado, -primero en el orden ese día en la alineación- que su equipo dio la vuelta al marcador anotando cuatro carreras en el cierre de ese séptimo episodio, contribuyendo con un toque en intento de sacrificio que se convirtió en hit dentro del cuadro para llenar las bases.

Luego vendría una polémica jugada en el pentágono que también marcó historia. Con las bases congestionadas una rola que tomó adelante el parador en corto de los Halcones, Ranulfo Córdova, la cedió al cátcher Osiel Munguía, aparentemente para un out forzado que el ampáyer Sergio Arias así lo vió y decretó.

Aprovechando las cámaras del juego televisado, y un acuerdo previo de la Liga, se pidió la revisión de la jugada en medio de la discusión, lo cual trajo a la luz que el corredor había llegado antes que la bola, y se dio la revocación quedando safe la carrera del empate.

San Felipe se enfiló desde ahí a la victoria, y más tarde obtuvo una más sobre un equipo visitante que este año se dice a vencer.

Por eso Toño Mungaray confía en que se puede retirar como campeón en el 2016.

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