SAN FELIPE, DOS CELEBRACIONES

V. de la Torre. 5/feb/2015. Contra lo que se pudiera imaginar, la festividad religiosa y culto al santo Felipe, no es por su natalicio, sino más bien en recuerdo de su muerte. Una segunda actividad que se ha venido realizando en San Felipe de Jesús, municipio, más a manera de celebración cívica en decadencia, es el aniversario de la promulgación de la Constitución Mexicana en 1917.
Se dice que Felipe de Jesús, hijo de padres españoles inmigrantes, nació en la Ciudad de México el año 1572 - se desconoce el día de nacimiento- y su niñez se caracterizó por su índole inquieta y traviesa.

De adolescente y joven Felipe ejerció durante algunos años el oficio de platero. A los 18 años, su padre, Alonso de las Casas, lo envió a las islas Filipinas a probar fortuna. Después de una etapa de gozo y deslumbre en una ciudad atractiva y distante, producto de su tierna juventud, y de una etapa de profunda conversión religiosa, se desprende una historia de trágico final que termina con su vida un 5 de febrero de 1597, sin rebasar siquiera la edad de los 25 años.
Por eso cobra gran importancia que a más de 400 años de distancia de su muerte, en un pequeño punto de la geografía mexicana y sonorense, se recuerde y conmemore con entusiasmo y fervor la vida conversa hacia el bien, la obra y dedicación en pro de los necesitados de este santo mexicano.
Y es una celebración apropiada de la fe, enfundada en el respeto y la admiración. Es, ahora sí, una festividad en crecimiento, adoptada y defendida por un pueblo y sus feligreses.

De otro lado, la “otra” celebración, la que se adoptó en este Municipio no hace muchos años a manera de fiesta y compromiso cívico, pareciera ir disminuyendo en importancia, en parte, por la modificación que ha sufrido el calendario festivo al trasladar los días históricos conmemorativos a los lunes para los denominados “fin de semana largo”. Aunado a ello, hay un desmedido desinterés y una baja en el estudio y significado de la historia y del civismo, a tal grado de no entender ni tampoco importar qué se conmemora y por qué se goza de un día libre.
En el caso de esta fecha, la promulgación de la Carta Magna, el máximo ordenamiento legal que rige la vida del país está por cumplir 100 años, y este 5 de febrero de 2015 se cumple el aniversario número 98.

A decir de historiadores y académicos, este documento es uno de los más completos y perfectos en el mundo desde su creación. Pero también es la Constitución más reformada, modificada y parchada y no siempre para bien, pues en gran medida son los propios gobernantes los primeros en no respetarla, pero si adaptarla para beneficios en proyectos personales, familiares y de grupo.
Finalmente la Carta Magna seguirá cumpliendo años, o quizá llegue el momento de elaborar otra, tarea de legisladores y mexicanos verdaderamente comprometidos con su país. En San Felipe nuestro municipio, mientras tanto, deberá continuar y fortalecerse esta celebración cívica- la única en el año- con un renovado y una alto espíritu ciudadano; con una labor educativa en niños y jóvenes que los lleve a ser mejores hombres y mujeres en bien de su comunidad, estado y país.

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