Entrevista al Profesor
Mariano Olivas Bickerton

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 Mis compañeros maestros, el mejor equipo en la escuela primaria.
"Fui obra de todos: alumnos, padres de familia y autoridades": Mariano Olivas B.

Victor De la Torre.Nov./ 07.

Era el mediodía del penúltimo domingo del mes octubre de 1996. A los oídos del profesor Mariano Olivas había llegado ya la información de que sus ex alumnos le querían hacer un reconocimiento en agradecimiento en le mes de noviembre de ese año por lo mucho que les brindó a su paso por la educación primaria.

Pero era necesaria una entrevista, que él mismo proporcionara información y algunos datos a los organizadores. El amplio “zahuán” de la antigua casona de la familia Olivas Bickerton fue el escenario para el encuentro. En rústicas sillas fijas y “potronas” de madera, con grabadora de por medio y un café proporcionado por Flavia, su hermana, inició la entrevista que desde un principio, el profesor con su sencillez y don de conversación, convirtió en una amena charla.

Habló con entusiasmo de su vida como estudiante en Hermosillo, de la Universidad de Sonora que cobijaba a la Escuela Normal, de sus maestros universitarios muy reconocidos; de su llegada a San Felipe como maestro y su vida entera dedicada a la Escuela “Guadalupe Victoria”.

Imposible evitar hablar de su relación con autoridades municipales, sus múltiples cargos en la comunidad, sus primeros alumnos; la elaboración de discursos cuando llegaban personalidades; de la grandeza de sus compañeros maestros, del cariño por sus alumnos a quienes siempre llamó “amigos”; de los lunes cívicos y sus inolvidables mensajes en la formación al inicio de la semana.

También, de los paseos en el día del niño, de su pasión por el deporte, el béisbol llanero en el campito, de la hora social de los viernes; de la importancia de la materia de civismo, del tiempo que la televisión le roba a la educación, en fin…

A continuación presentamos en forma íntegra la entrevista con nuestro querido y recordado maestro.

Los tiempos de estudiante, los primeros años como profesor.

-¿Cuándo se inició en el magisterio?

-Pues en 1953- 1954, trabajé el primer año en la Escuela “Prof. Alberto Gutiérrez” en Hermosillo, la que esta cerca de la Universidad, ahí hacíamos las prácticas. Estuve ahí año y medio

-¿Cómo fue que se vino a San Felipe, cual fue la razón?

-Yo siempre quería estar cerca de mi pueblo, de la comunidad de San Felipe, deseaba trabajar aquí.

-¿No tuvo problemas para venirse aquí si era recién egresado?

-Si, sí hubo. O sea que se presentó una oportunidad para que Yo me viniera. Estando de directora Lidia mi hermana, ella pidió un permiso ilimitado, y pues Yo con súplicas pedí que me pasaran a San Felipe, pero allá querían que me quedara, que siguiera en Hermosillo. -

¿Como estudió la Normal?

-Bueno, me tocó cuando todavía dependía de la Universidad de Sonora, en ese entonces estaba en lo que ahora es el Edificio Principal. Fue en los años 1950, 1951 y 1952, era de tres años. En ese edificio en el segundo piso, en la última ala, la del lado sur ahí estaba cuarto, quinto y sexto semestre. La de más al fondo era de sexto; luego quinto mas acá y cuarto en lo que ya se ve de frente al lado sur. Eran las tres últimas aulas del segundo piso, ahí muy cerca de donde tu me dices que tienes la oficina.

-¿Qué maestros recuerda ahí en la Normal?.

-Pues me acuerdo del rector de la Universdad, profesor Manuel Quiróz Martínez, el nos daba "Técnicas de la Enseñanza", "Ciencias de la educación", el ya estaba mayor el fue como el tercer o cuarto rector, también su hija, Lidia Quiróz.

-¿Como eran las condiciones cuando se fue a estudiar?

-Muy difíciles, batallé como cualquier estudiante, batallamos mucho en aquellos años. Primero llegué con una familia que era de aquí de San Felipe, la señora se llamaba Angelita López y estuve después con un señor que fue diputado por Cananea, un señor ya muy mayor se llamaba Don Eugenio Tapia y la señora Tulita de Tapia, padres del licenciado César Tapia, del periodista Enguerrando Tapia, también Tulita, hija, notario público, creo.

Yo tuve mucha suerte, ¿no?, válgame la expresión, fui un hijo mas de la familia, me trataron muy bien, estoy muy agradecido con ellos. Cuando Yo estaba ahí, llegaba César de México y el se ponía a hacer el negocio de la cocina, la Tulita estaba muy chiquita. Siempre fue muy buen hijo César, muy buen ciudadano, una persona muy querida, tengo entendido en la Universidad, muy reconocido como abogado.

Su papá fue también una persona muy querida en el Río Sonora, fue diputado, el era carpintero y de ahí fue al sindicato de Cananea, a trabajar como obrero, y de ahí ascendió hasta llegar a diputado, a base de mucho esfuerzo .Este Señor era originario de Cananea, y su esposa Tulita de aquí de la estancia de Aconchi. En ese tiempo vivíamos para el lado del “Centenario”, cerca de Catedral, me quedaba muy corto la Universidad.

-Cuando uno sale, pues al principio siempre está acordándose del pueblo… ¿Cómo le fue a Usted?

-Bueno, Yo soñaba en regresarme, en venirme, en aquellos años no existía la comunicación que hay ahora. En ese tiempo hacíamos tres días de camino a Hermosillo, teníamos que dormir en la sierra, pasar la noche. No era posible venir todos los días como ahora, pasaban meses, a veces podíamos venir en diciembre. Era muy difícil venir. Hubo otros maestros que ahorita no recuerdo a todos, muy buenos maestros, muy reconocidos, como Don Amadeo Hernández, era el maestro de psicología?..(pone cara de duda) Debe estar muy mayor, pero se que esta pleno de sus facultades intelectuales. Otro maestro fue Rafael Meneses.

-¿Cómo era la Universidad en ese tiempo profesor?

-En aquellos años muy tranquila por los tiempos en que se vivía, había menos cantidad de alumnos. La profesora Emiliana de Zubeldía también fue mi maestra, fue un privilegio ser alumno de ella, se que tuvo grandes reconocimientos. Nos trataba bien, estricta, pero muy buena maestra. En aquellos años nada mas estaba el edificio principal, hoy se que es toda una ciudad universitaria.

PROFESOR EN SU TIERRA, EN SAN FELIPE

-¿Cómo fueron los primeros años de profesor en San Felipe?

-Vine a encargarme de los grupos de quinto y sexto, siempre tuve esos grados. Vine como Director y maestro de grupo. Hubo alguna ocasión que tuve otros grupos fue corto, quizá un año.

En esos años estaban de maestros Ana Alicia Quintanar, Ana Luz mi hermana, Irma Andrade .Se fueron cambiando, Ana Alicia fue la que tuvo más tiempo luego se fue a Guaymas; Ana Luz se fue a Hermosillo, allá se casó.

En aquellos años había un maestro en la secundaria que me insistió mucho en que yo me fuera a trabajar a Banámichi, a la secundaria y entonces, como yo tenía mis raíces aquí no quise irme. Ese maestro que me quería llevar a Banámichi es el profesor Manuel García Madrid, pintor, muy preparado. Entonces yo le dije que invitara a la profesora Irma, y así fue, se pasó al nivel secundaria. Luego ella se fue a Magdalena.

En ese tiempo yo creo que era la única escuela que teníamos cuatro maestros titulados aquí en San Felipe, por eso quería un maestro de aquí. Ellas tenían título de escuela Normal.

Antes de eso, vimos nacer el Sindicato aquí, la secretaría general aquí en el Río Sonora, hicimos una revista que se llamó “Esfuerzo”, la redactábamos entre todos los compañeros maestros. Fueron varios números, la distribuíamos en todas las escuelas que comprendía la delegación y mandábamos a otras delegaciones.

Publicarla era una hazaña, eran tiempos difíciles. Se hablaba siempre de temas educativos y aspectos biográficos de los pueblos. Era todo un documento, el profesor Héctor Rubén Bartolini debe tener ejemplares guardados.

Se que el también publicó una monografía muy completa, un estudio histórico de Aconchi muy completo, el fue director y supervisor escolar mucho tiempo.

-¿Qué dificultades enfrentaba la escuela desde esos años?

-Yo luché mucho, hasta lo imposible por conservar la planta de maestros, que se pudiera estudiar siempre hasta sexto año, los tiempos eran muy difíciles. Hay que recordar que se batallaba con el número de estudiantes inscritos.

En una ocasión, estaba muy recién muerto mi papá cuando nos citaron a todos en Hermosillo, ante el secretario de educación, José María Ruiz Vázquez, nosotros creíamos que nos querían hacer federal la escuela.

Lo estuvimos esperando, me hablaron a que pasara y me dijo de qué se trataba, nosotros íbamos listos para irnos a cualquier parte por que iban a federalizar la escuela; nos decían que el número de alumnos no se justificaba para cuatro maestros, nos decían que iban a quitar a dos maestros y me pedían que yo le dijera qué maestros se tenían que ir.

Yo le dije que no podía hacer eso, que los compañeros trabajaban muy bien y le comenté que si el estaba decidido a cambiarlos, pues que me diera primero el cambio a mi, que me despachara a la parte que fuera, que yo me iba.

Entonces me dice, lo vamos a tener que hacer, es definitivo. No podía convencerlo, auque lo pensó mucho. Me decía que le aumentara la matrícula y me regresaría a los maestros. Yo le decía que cómo le iba a aumentar la matrícula, que me iba a desbaratar el trabajo de tanto tiempo, me iba a desorganizar la escuela. Le insistía Yo en mi cambio, y hasta que lo convencí.

Irma tenía primero y segundo, Ana Luz tercero y cuarto, y quinto y sexto Yo. Hubo esa ocasión en que estuvimos los cuatro, alguien con un solo grupo ya sea de quinto o de sexto.

Era una planta de maestros envidiable, cualquier escuela la desearía, había mucha preparación. Eran otros tiempos, había relaciones mas estrechas con la autoridades, la familia era más integrada, no teníamos la televisión, los padres estaban muy pendientes.

RELACION CON AUTORIDADES. ESTRECHA COLABORACION.

-Usted siempre estuvo muy cerca de los presidentes municipales. Cómo era esa colaboración.

-El Ayuntamiento estaba muy cerca de nosotros, casi casi anexo a la escuela. Las autoridades siempre solicitaban la participación de la escuela. Se coordinaban las actividades con la escuela. En ese tiempo no había mucha gente preparada como hay ahora, y solicitaban ayuda y la escuela cooperaba, incluso aquí se recibía a funcionarios, visitantes al municipio, gobernadores.

Yo les comentaba por ejemplo cuando se inició la construcción del vado cuando vino Carlos Armando Biebrich, ya se había hecho muchas veces la petición. A Maricela de la Torre le tocó hacer de nuevo la petición. Yo estaba escuchando a otros señores que venían acompañando a la comitiva, recuerdo que dijeron: “lo que no han conseguido otras autoridades del pueblo, lo va a conseguir esta niña” y cuando terminó todo dijo el candidato a gobernador, que se aceptaba la petición, (rie) y que además el venía con pico y la pala a ayudar.

Era candidato aún. Había mucha gente ese evento fue en el corredor de la escuela

-A Usted siempre le pedía que redactara los discursos, los mensajes.

-Siempre participé en ayudarles a eso, en hacer las solicitudes, las peticiones, palabras de bienvenida..

-Y también desempeñó algunos cargos….

-Es lo que te decía. No había gente preparada, hoy si. En ese tiempo escaseaba la gente que estudiara. Participé en la CNOP, en alguna ocasión me acusaron que acaparaba todos los cargos (risas). Nunca me dijeron nada en la Dirección pero si me encontraba al inspector me decía que tenía muchos cargos.

Fui secretario del Ayuntamiento en el período de José Morales, de Luis de la Torre, también en esos años secretario de la junta de reclutamiento. Fui secretario del registro nacional (local) de electores, secretario del ejido. Fui secretario de la Unión Ganadera durante 25 años, una lástima que se perdiera, nos daban muchas prestaciones, becas.

-¿Nunca quiso ser Presidente Municipal (Ríe)

–Pues me la ofrecieron muchas veces... y allá en Hermosillo, pero Yo era feliz en la escuela, nunca aspiré a eso. Precisamente de la CNOP me decían que le entrara, que yo participaba mucho, pero no, no me dio por ahí.

Colaboraba en todo con las administraciones municipales desde Luis de la Torre, José Morales, Jorge Terán, Máximo Ballesteros, Efraín Ballesteros, dos veces, dos veces también Miguel Armando De la Torre, con el participé mucho también, con Jorge Luis de la Torre dos veces. Fueron algunas administraciones, más de 18 años.

Por ejemplo, esa coordinación que se daba entre la Escuela y la autoridad se justificaba por que tampoco el Ayuntamiento tenía recursos, es que la vida en aquellos tiempos era muy distinta. El ayuntamiento ni siquiera contaba con una maquina de escribir, y la escuela tenía una maquinita que había dejado Lidia ahí, no tenía para los gastos de papelería y Yo les ayudaba ahí, como digo, era cosa de tiempo; ya ves que no tenía el Ayuntamiento ningún empleado para el servicio del municipio, cuando iba a haber desfile entre todo el alumnado se hacía el aseo en el pueblo, era diferente, todo giraba alrededor de la escuela primaria.

A partir ya de que fueron cambiando las cosas me acuerdo que la primera obra que se inició fue el “aeropuerto”, la pista de aterrizaje de aquí que la iniciaron con hachas, picos, palas, en el tiempo de Pepe Morales, luego ya empezó el surgimiento de todo.

Recuerdo la placita que tenía cerco de alambre, tenía dos arbolitos que es el fresno que se conservó mucho tiempo, una piocha. Hubo mucha gente que trabajó por avanzar.

LA RELACION CON LOS ALUMNOS,DE AMiGOS, LO QUE NUNCA SE OLVIDA

-Todos recordamos su relación con los alumnos, amable, de mucho respeto, enérgico cuando así se necesitaba, bondadoso, en muchos momentos…

-Siempre me preocupaba por los alumnos, más, los que no tenían recursos, sinceramente si me preocupó. Y cuando no había el material que mandaba el Gobierno del Estado, Yo hacía lo posible por que ellos lo tuvieran, buscaba la forma que contaran con lo necesario.

Y creo que con los alumnos mantuve una relación de ser amigos, mas que todo, siempre, en la clase en los juegos en todo siempre la confianza para que el alumno preguntara lo que no entendía, no hubo una rigidez ni nada de eso, que yo recuerde. A lo mejor si hubo pasajes, debe haberlos habido fue tan largo el tiempo, fueron muchos años, quizá se hayan dado problemas como en una gran familia, debe haberlos habido, es natural que como cabeza de grupo, haya tenido que corregir a los alumnos.

-Pero el recuerdo de todos es de gratitud y reconocimiento hacía Usted. Por cierto algo que sus muchos de sus ex alumnos recordamos es aquella gran dedicación, recursos y tiempo que usted le destinaba al deporte

- Me gustó mucho el deporte, inclusive, Yo también batallé mucho con la federación para que pasara la ayuda para eso. Yo hacía hasta lo imposible por lograrlo y mucho tiempo estuvieron haciendo llegar algo de recursos para impulsar deportes y siempre para mi fue algo muy importante. Era muy buena combinación, el estudio con la actividad deportiva.

-Tambíen es muy recordada aquella “hora social” de los viernes…

-Si. Había algunas actividades que le daban más ambiente a la escuela, por ejemplo el deporte, el canto, la declamación, todo lo que fuera cuestión cultural…Y en especial el deporte siempre gustó mucho, por eso a la hora de recreo procurábamos ir al campito “ en donde es ahora la casa de la cultura, y los juegos infantiles..

-Buenos jugadores, ¿a quienes recuerda?

-No pues, a todos, (risas). Lo que recuerdo que muchos siempre marcaban los que querían ser, que yo pitcher. Que yo catcher, y si no, no juego. Así me acuerdo mucho de Jesús Roberto Ochoa, de los Acosta, de los Quintanar. Había muchos con grandes facultades, tomaban el deporte con pasión, con entrega, luego luego se detectaba.

Y para ir a jugar teníamos mucha facilidad para irnos a la hora del recreo, estaba muy cerca el campito deportivo.

Ahora, bueno ya no está el campo, esta la cancha deportiva. Pero ese campo estaba a nuestro nivel, cubría las necesidades. Había polémica siempre por el “Jonrón”, por el cerco de que Doña Angelita, era la barda. Tenía Yo “jugadores profesionales” con pequeñas ilusiones..

-Y luego Usted siempre de ampayer…

Bueno , pues lo hacía, había que tener un árbitro, quien decidiera, quien marcara..

-Otra actividad recreativa inigualable eran los paseos del “Día del niño”, profesor…

Sí, claro, también fueron parte muy importante de esa integración de la que hablo. Era un esparcimiento muy grande, algo que todos los alumnos esperaban cada año. Y como te digo era una parte de la vida escolar muy importante, unía los lazos entre maestros y alumnos, se daba, había más convivencia, lo cual se ha ido disminuyendo.

Era irse a esos lugares donde se pudiera disfrutar, libremente, correr, jugar, comer, llevar el lonche, y el momento de las piñatas.

Eso claro hacía que trabajáramos más, mucho mass, y para eso contar con un equipo de trabajo era sumamente importante, tuvo mucho que ver, hay que reconocerlo y valorarlo.

Eran excelentes maestras, no tenían horario, no lo había solo era el cumplir con la misión a las horas que fueran. Ellas también tenían la misma visión, pues como eran de aquí, hacían lo mejor por la escuela y sus alumnos. Mucha responsabilidad y compromiso con el pueblo.

LOS LUNES CIVICOS, FORMACION PARA LOS ALUMNOS

-Algo que se nos escapaba. Los lunes cívicos, aquellos momentos tan especiales de reflexión, el mensaje en la formación antes de ir al salón de clases. Cuánto significan ahora maestro, en la formación que como alumnos recibimos…

-Si pues en aquellos años se acostumbraban mucho los lunes cívicos, casi con el momento de inicio de trabajo de la semana, era parte importante de la formación de los alumnos.

- En una apreciación muy personal, siento que eso ya casi no existe, maestro. Ahí en ese momento había un llamado al orden a la disciplina, al comportamiento dentro y fuera de la escuela, había un mensaje hermoso muy constructivo en sus palabras. Algo muy bien razonado, para que nos sirviera como hombres, como ciudadanos...

-Es como te digo, cuestión de los tiempos, porque, ha habido muchos cambios en los programas, muchas formas de llevarlos a cabo y, en tal sentido que muchas veces se piensa regresar otra vez, como ahora que se le está dando mas importancia al civismo, porque están viendo los resultados positivos que se tuvieron en aquellos años.

Y bueno, eso de los lunes cívicos motivaba mucho el trabajo de la semana, traté de que eso fuera todo el tiempo que permanecí como director.

O sea que yo también tomé ideas de grandes maestros, por ejemplo el maestro Enrique Oliver fue mi primer director en Hermosillo, y siempre traté de presentar lo bueno que uno veía. Eso era también una guía de trabajo para semana y también era una buena motivación para el trabajo de la semana de los maestros, además que fortalecía al alumno en su formación.

-¿Será necesario volver al sistema de antes?. Hoy tenemos menos horas de clase, la televisión nos rebasa, nos gana, los niños pasan más tiempo con la televisión que en la escuela ..

-Pues es difícil, hay que aceptar que el mundo va evolucionando, la vida es más aprisa, todo es más exigente, los medios masivos absorben a las personas, las mentes infantiles estaban vírgenes y ahora pues ya no es lo mismo con los medios…

-¿Considera que el esfuerzo, el trabajo de los maestros por la mañana se ve reducido por las horas y horas de la televisión en el mismo día?

- Si. Hay que ver que gran parte de la programación de la televisión es pura violencia, hasta las caricaturas que antes eran una distracción, hoy son violencia, y luego los horarios (de la escuela) había tiempo suficiente para todo para muchas actividades escolares, para trabajos manuales, en sí, el tiempo era suficiente para que el maestro cumpliera la misión social, cultural.

-Antes salíamos de la escuela cargados de trabajos manuales hasta se hacían “tabiques” de concreto…¿se acuerda?

-Si claro, como te digo había tiempo. Yo me jubilé el 83, creo que el cambio de horario que hizo la Secretaría fue unos 6 años atrás.

  El profesor hace una pausa, siente la emoción de los recuerdos y el tema de lo educativo que lo apasiona. Él mismo pregunta:

¿Quienes estuvieron contigo, en tu generación?:

-Efraín Ballesteros, Sergio Quintanar Gloria, Quintanar, Carlos Quintanar, Alma Rosa Ballesteros, Manuel Quiroga con ellos en quinto, otros en sexto, Felipe Quijada, José Martín Quintanar, María de la Luz Olvera, José Alfredo Acosta… -Y sus primeros alumnos en San Felipe, quienes fueron?

-Yo recuerdo a Jesús Terán, Cutberto Yánez, Lupita Padilla, Pancho Ballesteros, Manuel Ochoa, Roberto Ochoa, CarlotaQuintanar.

Recuerdo que tenía una siembrita de maíz cuando vine, yo no pensaba venirme a trabajar aquí, más bien en ese tiempo pensaba que no iba a conseguir el cambio, y habían estado trabajando conmigo en vacaciones entre otros Manuel Ochoa.

Ahorita te comentaba que debo de haber habido momentos difíciles, cómo no, en tan largos años no? Ahora hace poco tiempo, no se si Carlota me comentó o alguien me platicó pero el caso es que cuando alguien no iba hacer el aseo, yo le decía: “Carlota dale una barridita, una alzadita al salón” y que ella decía: “Sí, friégate Carlota…”(risas).

Creo que ella me platicó o alguien me lo recordó, si tal vez, algunas veces se iban a jugar, y probablemente Yo le decía que hiciera el aseo.

-El promedio de alumnos que egresaba de sexto, siempre fueron grupos pequeños?

Pues era pequeño, se puede hablar de un promedio de 9 ó 10, como te digo, ese fue el problema, completar el número de alumnos. Por cierto, Maricela me recordaba que en ocasiones las maestras les recordaban a los alumnos “no vayan a decir al inspector que no están los alumnos, hay que decir que el maestro anda en una comisión…”.

Siempre hubo buenas relaciones con todos los inspectores, recuerdo a Armando Quijada, un profesor que le gustaba mucho declamar, llegaba a la escuela y empezaba a declamar. Otro inspector que recuerdo es Ramón Millanes, fue presidente municipal de Cananea.

Estaba pensando Yo que también de la Escuela parte muy importante fue Lupita Ballesteros, la “Talla”. Ahí con ella llegaban los maestros, su casa fue punto de reunión de los maestros al hospedarse con ella y hay que recordar que fue maestra, creo que en el Ranchito de Huépac unos años, hasta recuerdo el apellido del inspector que tuvo de apellido Bolaños que le comentaba, o que la había dicho un maestro “pues ya sabe que el maestro en todo momento debe de estar preparado”.

Ella como digo fue parte importante por que todos los maestros ahí llegaban con ella, los asistía, y sobre todo hay que recordar el trato de ella, muy amable, siempre, muy cortéz, los maestros se sentían como en su casa. Y creo que hasta el final de sus días tuvo ahí a una maestra.

-Algo que agregar profesor…

-Mi reconocimiento al equipo de trabajo que siempre tuve, la ayuda y la cooperación de los padres de familia y las autoridades, eso lo tengo muy presente.

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